La “tercera edad”, un grupo poblacional que necesita de una mirada distinta

La “tercera edad”, un grupo poblacional que necesita de una mirada distinta

Tuvimos la oportunidad de hablar con el doctor Ricardo Jauregui,  médico geriatra especialista en medicina de los adultos mayores en We Care, con él hablamos sobre la inclusión política y social del término de la tercera edad a través de los años, la importancia de las personas pertenecientes al grupo de adultos mayores junto al cuidado en el presente de esta población.

¿Por qué se dio un aumento considerable de la población del adulto mayor en los últimos 50 años?

La revolución de la longevidad cambió después de las guerras, antes solo se tenían muertes y decesos por las diferentes confrontaciones entre países por lo que hubo demográficamente una disminución considerable de la población en general. Después de las guerras, la humanidad se dejó de matar en masa por lo que empezó nuevamente a aumentar la tasa de natalidad, lo que es conocido comúnmente como el “Baby Boom”.

Adicionalmente, el dejar de pensar en guerra hizo que se tuviera mayor enfoque en crear soluciones para la calidad de vida, allí empezó a verse un acceso de agua potable generalizado, la agricultura y producción de alimentos al alcance de todos, además de los avances en la medicina que hacía que la expectativa de vida fuera creciendo gradualmente.

Sin embargo, llegó el mundo moderno y esto hizo que bajara el número de nacimientos anuales frente a factores como la entrada de la mujer al mercado académico y laboral, el cambio de mentalidad en los núcleos familiares donde dejó de verse familias con ocho o más hijos. Ese fenómeno junto a acceso a mejores condiciones de vida hizo que la población adulta fuera mayor que los neonatos.

El establecimiento social del grupo poblacional de la tercera edad

Anteriormente, las personas trabajaban hasta que les era médicamente posible y se morían rápidamente después de dejar su laburo, era una condición sin duda alguna lamentable y que debía revisarse con urgencia.

Fue hasta 1978, donde debido a los cambios demográficos latentes, se empezó a dar un espacio para hablar de los adultos mayores, allí comenzó a verse el concepto de “la tercera edad”, en donde se beneficiaba a los más avanzados de edad en el retiro de sus labores luego de los 65 años de vida.

Dentro de esta estadía se empezó a remarcar la edad de la pasividad, del retiro, de la pérdida del rol y del abuelazgo para aquellos que tuvieron descendientes. Si bien, hubo cuestiones buenas, algunos llegaron al punto de aislar socialmente al adulto mayor dándose una discriminación por edad que además de estar retirados laboralmente también se consideraban como enfermos por el simple hecho de estar en una edad avanzada.

Fue en ese momento donde muchas personas quisieron dar una mirada distinta desde lo que conocemos hoy como gerontología en donde se encontró las diferencias sociales y médicas de la población más adulta quienes cuentan con necesidades específicas a atender.

Entonces, para definirlo médicamente, el envejecimiento es un proceso biológico natural en todos los seres humanos que cuentan como característica tener un camino diferente basado en el estilo de vida, las condiciones sociales o médicas de cada persona teniendo una base genética y una base medioambiental.

Hoy en día los estudios y análisis han hecho que se tenga una clasificación de tres grupos de adultos mayores: un 35% de adultos tienen una pérdida de autonomía y problemas médicos graves como es el caso del alzheimer, otro tercio de la población adulta tiene un estado físico óptimo con el que siguen haciendo deporte, liderando empresas y teniendo un estilo de vida activo. En el medio hay otro tercio donde se enfoca más la investigación académica, aquí están las personas que todavía son autónomas, relativamente en sensación de bienestar aunque tengan enfermedades crónicas no transmisibles con una probabilidad de fragilidad frente a cualquier situación externa llámese coronavirus, gripe u otra afectación.

Teniendo este panorama claro, se empieza a generar un fuerte movimiento para las personas mayores, incluyéndolos en la sociedad, haciéndoles partícipes de decisiones sociales y una opinión subjetiva con capacidad de opinión.

Con el tiempo se empiezan a desarrollar servicios sanitarios y soluciones para este mercado longevo, aquí se crean los mal llamados geriátricos o asilos, que en realidad son residencias de larga estancia en donde reciben un acompañamiento adecuado basándose en las necesidades de cada adulto, socializados y con una convivencia entre pares. 

¿Qué hacemos desde We Care en pro de las soluciones para adultos de la tercera edad?

En We Care buscamos poner en práctica calidad y respeto hacía los mayores en donde puedan venir y tener un lugar de socialización y cuidados tercerizados. Igualmente pretendemos brindar un espacio para que sus relativos o familiares puedan visitarlos y se sientan como si estuvieran yendo a su propia casa.

Los pilares de nuestra filosofía están basados en la humanización de la atención de las personas que van más allá de la medicina tradicional y que se profesionalizan centrada en las preferencias de cada adulto mayor junto con sus gustos y decisiones, adicional a la atención médica.

Esto sumado a una infraestructura ideal, profesionales de la salud, alimentación, tecnología y desarrollo de nuevos medios de comunicación y estimulación busca que la estadía del cliente sea una experiencia enriquecedora.

Seguimos trabajando con un propósito claro para aquellas personas que nos han hecho y nos han dejado un legado inigualable haciendo que tengan un lugar ideal, que sea como un premio por todo ese trabajo y cuidado en sus vidas.