Descanso del cuidador de la persona mayor

Cuidar a una persona mayor es una tarea demandante, la realice un miembro de la familia o un asistente gerontológico. Ellos necesitan “un respiro”, en especial cuando llega el momento de viajes o vacaciones. Es entonces cuando aparecen las grandes dudas. ¿Quién reemplazará “al que sabe”?.

Se puede recurrir a distintos modelos. Que otro familiar “se haga cargo”, contratar a cuidadores de manera directa, a una empresa especializada que los coordine, o recurrir a una estancia temporal en una residencia privada para adultos mayores.

Cada persona es distinta, y sus necesidades también.

Involucrar a la familia en el cuidado del adulto mayor no es una tarea sencilla. Sin lugar a dudas, distintos miembros pueden colaborar a hacer una compra, un trámite, o quedarse una tarde para hacer compañía. Grupos familiares con muy buena relación dividen las distintas tareas a realizar. Pero coordinar todos los aspectos – médico, psicológico, social – que requiere la persona, y estar preparado para los imprevistos que surjan, implica algo más que ser organizados. Las personas que se hagan cargo del cuidado, deben ser entrenadas para ello.

Esto se soluciona con cuidadores especializados, que tendrán todos los conocimientos para la atención de la persona mayor, pero generalmente no se ocupan de las tareas domésticas, las compras, la preparación de la comida. Hay que tener en cuenta que los cuidadores también necesitan tiempo libre, y pueden ausentarse por enfermedad u otras razones.

Una empresa que gestiona los cuidadores asegura su presencia, pero a veces la rotación de personas no es lo mejor ni para el adulto mayor.

La residencia privada para adultos mayores es otra posibilidad. Esto implica una mudanza temporaria, que se podrá tomar también como vacaciones. Es una estructura organizada que brinda todos los servicios, que permite a la familia despreocuparse de las contrataciones y de las cuestiones operativas que requiere mantener una casa funcionando. Además, puede estar con pares y participar de actividades que no se realizan en una casa particular.